
Radical decisión salva habitantes: bogotanos no tendrían que dejar su casa
Bogotá y el Gobierno Nacional han protagonizado un nuevo enfrentamiento por la planificación ambiental de la Sabana. Desde el pasado 5 de marzo, el Ministerio de Ambiente presentó el proyecto de resolución 'Lineamientos para el ordenamiento ambiental de la Sabana de Bogotá'.
Esta medida encendió las alarmas en la administración distrital, que la consideró una imposición sin consulta previa. El alcalde Carlos Fernando Galán manifestó su rechazo a la resolución, advirtiendo que se vulneraba la autonomía de la ciudad en la gestión de su territorio.
Afirmó, que estaba en contra de que se tomaran decisiones unilaterales sobre Bogotá sin el conocimiento ni participación del Distrito.
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Un problema para miles de familias
La nueva delimitación de humedales propuesta por el Ministerio de Ambiente no coincide con las zonas protegidas que el Distrito ya había identificado.
Esto podría generar un grave problema para miles de habitantes que quedarían, de la noche a la mañana, en zonas de restauración ambiental.
La secretaria de Planeación de Bogotá, Úrsula Ablanque, explicó la magnitud del problema serían "más de 172.000 viviendas ya construidas y 124.000 nuevas viviendas planificadas que estarían en riesgo. En total, más de 600.000 personas podrían verse afectadas".
Según sus datos, 138 barrios quedarían dentro de humedales que deberían ser restaurados, lo que complicaría la vida de sus habitantes.
La medida impediría remodelaciones, ventas de propiedades e incluso el acceso a servicios básicos. Además, proyectos urbanísticos clave, como parques y espacios comunitarios, quedarían en el aire.
Respuesta le beneficiaría a los ciudadanos
El Tribunal Administrativo de Cundinamarca emitió un fallo clave que refuerza la posición de la ciudad.
En su decisión, reconoce que si bien el Ministerio de Ambiente tiene la facultad de establecer determinantes ambientales de mayor jerarquía, no puede decidir unilateralmente sobre el uso del suelo en la capital ni en las ciudades de la Sabana.
Este fallo obliga al Ministerio a reiniciar el trámite de la resolución, garantizando que la Alcaldía de Bogotá y otras entidades territoriales puedan participar en su formulación.
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Distrito celebró la decisión
La Secretaría de Ambiente de Bogotá celebró la decisión judicial como un gran avance en la defensa de la autonomía distrital.
Claudia Galvis, secretaria encargada de Ambiente, explicó la importancia del fallo: “El Tribunal ha reconocido que el Distrito tiene derecho a conocer los estudios del Ministerio, analizarlos y, si es necesario, controvertirlos. Las normas ambientales deben construirse con rigor técnico, pero también en coordinación con la ciudad”.
Según Galvis, la resolución inicial del Ministerio generaba una incertidumbre jurídica al excluir a Bogotá del proceso de planificación.
Además, argumentó que el Distrito ha trabajado por años en estudios técnicos y cartografía sobre la Sabana, por lo que cualquier determinante ambiental debe considerar esta información.
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Planificación ambiental para el futuro
Con esta decisión, Bogotá logra frenar una resolución que, según la administración distrital, no reflejaba la realidad territorial de la ciudad.
Ahora, el Ministerio de Ambiente deberá replantear el proceso, esta vez con la participación activa de la Alcaldía y demás actores regionales.
El debate sobre el ordenamiento ambiental de la Sabana sigue abierto, pero con un mensaje claro: cualquier decisión que afecte a Bogotá deberá contar con su voz y voto.